Restaurante Nagoya

Mi primo escogió este restaurante para cenar por su cumpleaños y de entrada se dice que es un buffet libre de comida japonesa (yo diría asiático), a unos pocos minutos del centro de Murcia y con buen ambiente. Empecemos por lo esencial, la comida. Ésta te llegaba en una cinta transportadora característica de estos sitios y era abastecida al instante por el personal. En el menú que te ofrecen por unos 13 euros (según lo que bebas) podías comer todo lo que quisieras. Desde dumplings hasta sushi…

También había platos chinos como fideos tres delicias o el típico arroz ya sea con curry o tres delicias. Aunque éste último no estaba del todo bien fijándome en la textura (estaba de todo menos suelto) . Hay un problema con el espacio, los comensales que se sientan en una mesa que supera las 6 personas y están junto a la comida se encuentran prácticamente encerrados. Por lo demás todo es perfecto y hay mucha variedad incluyendo las cervezas (asahi, sapporo…).

Me resultó curioso el hecho de que estuvieras viendo pasar por la cinta gambas con soja y churros madrileños al mismo tiempo…  El trato del personal fue excelente, pusieron mucho empeño en dejar buena impresión en todos los detalles. Lástima que no hubiera chocolate caliente para los churros, pero nos ofrecieron sirope que sustituye de maravilla xD En fin, queda recomendado para el que busque comida oriental por un precio normal, dejo el enlance del restaurante http://nagoyamurcia.com/  y una foto más. Nos vemos en el siguiente post 🙂

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Empezamos… otra vez

Mañana vuelvo a la rutina, la misma que el año anterior. Mi decisión de seguir estudiando informática pasaba por el descubrimiento de la última nota que faltaba por salir. Aprobado. Fue un acto reflejo: Ya sé qué hacer. Y es que este nuevo curso empieza como el anterior, pero con las cosas más claras, donde va a parar. Se podría decir que uno ya sabe que tiene que hacer, como he escrito, incluso para otras cosas no tan académicas. El caso es que puedo decir que me alegra seguir, aunque las asignaturas sean del año pasado. Bueno no, son menos. Pero claro, eso no quita el hecho de que este año tenga que empezar estudiando a muerte ahí super ultra concentración multimax como los anteriores. Este año eso tiene que ser en serio, no hay margen de error, por no decir libertad económica para darme el lujo de no hacer casi nada y rendir cuentas al final. Y uno lo sabe antes de empezar. Pero así somos. En todo caso, hay que mantenerlo.

Tengo ganas de que vuelva esa rutina, la de octubre del año pasado. Es la que más me funciona, en base a ella podría mejorarla y crear mi forma personal de llevar el trabajo diario que siempre he ansiado (pero nunca conquistado xD). Está en mis manos. Y en las de cada uno. Motivación, mmm…

Dentro de  lo que he soltado antes destaco algo importante antes de escribir alguna entrada: esperar un poco más a ver qué pasa. Los cosas pasan y luego pasa algo más. Si hubiera escrito esta entrada el jueves pasado (la verdad es que tenía más ganas que ahora) me hubiera precipitado en decir que hay cosas que no podemos hacer. Suena a historia contada por la más ñoña de las madres, pero es que es cierto joder. Aún así, siento que he hecho poco, y no es mentira. Siempre se puede hacer mucho más (mi caso) o por lo menos algo. El trabajo es la base de todo 😉

Ya volverá el verano para repetir noches como ésta 😀