El blog armonioso

La verdad es que tenía pensado escribir una nueva entrada hace 3 semanas. Qué queréis que os diga, se me ha ido el santo al cielo. Y ahora me gustaría hacer una reflexión sobre el blog, este espacio mío que me sirve para soltar chorradillas de un tema u otro y que no a todos les viene en gana leerlo, pero a los que lo hacen les toca aguantarlo, y gracias por hacerlo. No sé que dirección toma el mismo. Hay veces que escribía porque era una de las soluciones para sentirme algo mejor, o simplemente porque había vivido una experiencia que le podría interesar a unos cuantos de twitter. Y quiero ponerlo en orden. Todo sea por el orden.

Lo que intento decir es que yo hago este blog desde la completa espontaneidad y me gustaría cambiar ese aspecto. Y es que el primer paso (y el único) para tener un blog actualizado es el de hacer de 3 a 4 entradas mínimo al mes. Y yo quiero mantener mi blog actualizado, ya no como espacio individualizado, sino como sitio en el que os cuento sobre unos cuantos temas que me parecen bien tratar, (repitiendo la frase un año después) centrándome siempre en los temas de interés, ya sea Japón, cosillas de informática, incluso música; para soltar esporádicamente algún temilla diferente que yo tenga que soltar. Intentaré que este sea el rumbo que tome este sitio, aunque haya veces en las que tenga que estrujarme la cabeza sobremanera (ay ay ay…).

Decir por último que, por supuesto, habrá meses en los que el blog esté como siempre, se intentará que sean los mínimos posibles. Gracias y hasta la siguiente (pronto!) 😉

2013

Con la resaca del período navideño comienzo esta entrada, justo cuando Nintendo acaba de anunciar las nuevas ediciones de Pokémon en 3D. Saldrán en Octubre de este año, 2013. Qué lejos queda y cuán tediosos pueden parecer los meses que nos separan de él, a no ser que 2013 sea un año fugaz. Mi 2012 fue de este tipo, un año qué para mí contó como meses… o incluso menos. Y respondiendo a la típica pregunta de: +”Eh tío, ¿qué tal el año? -“Uno, como otro cualquiera, nada más”.  Bueno, midiendo los años por cosas buenas o malas se podría decir que “fifty-fifty” , pero según como se mire. Yo no lo veo como un año estrepitoso, ha habido cosas que me gustaron en su momento y ahora no son para nada relevantes en mi estándar de felicidad, y los grandes jaleos ahora me provocan gracia, e incluso una ligera felicidad. Lo que sí es cierto es que ha sido un año en el que he probado el cielo y el infierno, aunque sé que se puede llegar más arriba o ahondar más. Días geniales, días fatales. Frío invierno, verde primavera, caluroso verano, extraño otoño. Y un dulcísimo Diciembre. Y algunas cosillas relevantes. En fin, un lapso peculiar lleno de amor, odio… con los de siempre, con los nuevos, entre otros. Y todo esto en un “año”. Creo que el salto temporal va a ser de 2011 a 2013 directamente, pues entre ellos han estado estos días hechos de materia extraña y sucesos fugaces, grabados a fuego en mi memoria.

Afronto el nuevo año, aquel que algunos creían que no iba a llegar, con unas pruebas escritas, para variar un poco el nombre. La vida de universitario es un crisol de hacer siempre lo mismo, de mil maneras. Estudiar, leer, memorizar, entender. Todo es lo mismo al fin y al cabo. Trabajo, trabajo, trabajo. Quien pudiera tener la fórmula del éxito, basada en el mínimo esfuerzo y que diera resultado. Aay. No sabemos cómo va a ser el año. Quién se va  a plantar delante nuestra, o qué nuevos éxitos o catástrofes ocurrirán. Por ahora sólo sabemos que en Octubre va a salir una nueva edición de Pokémon, totalmente en 3D. Bueh. ¿Mi propósito para el 2013?

Combinar un año fugaz con 365 días.

Empezamos… otra vez

Mañana vuelvo a la rutina, la misma que el año anterior. Mi decisión de seguir estudiando informática pasaba por el descubrimiento de la última nota que faltaba por salir. Aprobado. Fue un acto reflejo: Ya sé qué hacer. Y es que este nuevo curso empieza como el anterior, pero con las cosas más claras, donde va a parar. Se podría decir que uno ya sabe que tiene que hacer, como he escrito, incluso para otras cosas no tan académicas. El caso es que puedo decir que me alegra seguir, aunque las asignaturas sean del año pasado. Bueno no, son menos. Pero claro, eso no quita el hecho de que este año tenga que empezar estudiando a muerte ahí super ultra concentración multimax como los anteriores. Este año eso tiene que ser en serio, no hay margen de error, por no decir libertad económica para darme el lujo de no hacer casi nada y rendir cuentas al final. Y uno lo sabe antes de empezar. Pero así somos. En todo caso, hay que mantenerlo.

Tengo ganas de que vuelva esa rutina, la de octubre del año pasado. Es la que más me funciona, en base a ella podría mejorarla y crear mi forma personal de llevar el trabajo diario que siempre he ansiado (pero nunca conquistado xD). Está en mis manos. Y en las de cada uno. Motivación, mmm…

Dentro de  lo que he soltado antes destaco algo importante antes de escribir alguna entrada: esperar un poco más a ver qué pasa. Los cosas pasan y luego pasa algo más. Si hubiera escrito esta entrada el jueves pasado (la verdad es que tenía más ganas que ahora) me hubiera precipitado en decir que hay cosas que no podemos hacer. Suena a historia contada por la más ñoña de las madres, pero es que es cierto joder. Aún así, siento que he hecho poco, y no es mentira. Siempre se puede hacer mucho más (mi caso) o por lo menos algo. El trabajo es la base de todo 😉

Ya volverá el verano para repetir noches como ésta 😀

20 de Agosto

Ya ha llegado. Para mí, este día se acaba el verano dicho como tal. Ya no es tiempo de estar muerto de ese calor pegajoso que se impregna en la piel, este se esconde detrás de la urgencia de los próximos 15 días. Ya han pasado los días del tedio odioso, del aburrimiento y el “estudio”. Empieza un pre-otoño marcado por estudiar e intentar salvar la novatada, y que decidirá lo que haga posteriormente, acompañado del burdo intento de querer encerrarme a estudiar en la habitación. Viene siendo una costumbre, una tradición, mezclada este año con otro sentimiento que se apaga lentamente, anteriormente mencionado.

Pero claro, mantendré la mente ocupada. Lo que importa es el contexto bajo el cual se regirá la misma, lo cual, como me han comentado, ayuda de cara al reto de septiembre. El objetivo es salvar la mitad de los muebles. Con eso, me puedo dar con un canto en los dientes.

La verdad es que no es para tanto, son sólo unos días de profundidad personal enfrentados al mes (podría decir curso) que viene. Pero, habiendo pasado unos meses profundos (si se les pueden llamar así) noto que estos serán días moviditos. Rompí la promesa de ponerme al día con el japonés. He redescubierto la escasez del tiempo. Lo único que puedo hacer es concentrarme todo lo que pueda y pensar en eso, que no es para tanto, y si lo es más dulce es el resultado. Al final serán 15 jornadas, con sus noches y sus días, como cualquier otras.

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Natsu #1

¡Muy buenas! Escribo esta entrada sobre el verano que me espera, heh, al cual voy a ponerle un sinónimo apropiado: evaluación. Evaluación tanto personal como académica. Sí he hecho un desastre de curso y tengo muchas asignaturas que recuperar (¿será la novatada?), pero voy más allá hasta el punto de un cambio de carrera. Creo que a quien no le va mínimamente bien el primer año de universidad le es normal hacerse la pregunta sobre si realmente se ve en esa carrera el año siguiente. Mi historia es truculenta en cuanto a ese aspecto y supone un cambio muy drástico de titulación. Aunque esa sea la última opción, claro, estoy intentando tirar de las difíciles mediante una academia y estudio más o menos todos los días desde el principio de este mes, pero siempre está bien tener un colchón como es el antes mencionado. Aunque ese intento de constancia se va a ver interrumpido por períodos en la playa (máximo 15 días) y tengo la creencia de que allí se estudia menos (comprobada xD). Evaluarme en este ámbito es fácil (aprobar y seguir o adiós muy buenas lamentándolo en el alma xD), y en la otra titulación aprobaría muchas más porque sé que se me da mejor (lástima que todo sea aprobar), me chiflan los idiomas.

Pero cuando paso a lo personal, simplemente no me conozco. Quién me iba a decir el año pasado que necesitaría los consejos que yo daba en ese entonces, porque ahora me es imposible aplicarlos a mí mismo. Y los he recibido, a montones, y sigo caminando a un destino incierto pero previsible en un porcentaje muy alto… No es la primera vez que he estado así con alguien como ella, y he intentado de mil maneras quitármela de la cabeza. Y eso debería, usar más la cabeza para hacerlo. Aunque a veces vea o crea que puedo seguir de esa manera hasta lo que quiero (uff). Pero bueno, como ya dije lo conveniente es olvidar los sentimientos y actuar con el cerebro.

Pasando a otro tema, voy a intentar volver a centrarme un poco con el japonés, porque al fin y al cabo es la motivación que me mueve a seguir adelante, incluso voy a intentar aumentarla, que un poco de más viene de perlas para enfrentarme a los exámenes de septiembre 😛

En fin, el verano no es la estación que más me gusta (siendo de Murcia, imagina xD) pero se me presenta como una oportunidad de obtener nuevos resultados, para continuar mi vida en base a ellos. Pues nada, ¡feliz verano!

PD: Ante la adversidad apóyate en la música.

Temporada de exámenes…

Pues eso, desde el mismo día 23 de este mes hasta el 13 del siguiente estoy de exámenes. La pregunta es: ¿estoy estudiando lo que debería?. Nunca se estudia lo demasiado y tampoco se está al cien por cien seguro de que te lo sabes todo, pero en mi caso sé que no le dedico mucho tiempo… sí, un poco vago si que soy. Para esta convocatoria tenía planeado en un principio sacarme 5 asignaturas, pero me da que pueden ser menos…

Apruebe las que apruebe,  no voy a pasar unas vacaciones de verano sin hacer nada (cachis :/), el próximo septiembre será parecido a lo que se me viene encima, o peor incluso. A lo largo de mi vida no me he tomado los estudios muy enserio, podría decirse que hacía lo mínimo, aunque la excepción fue el verano pasado en selectividad con sus días anteriores de angustia y nervios. El día se reducía a Twitter y estudiar, y conseguí aprobar con nota (la cual luego me fue inservible por entrar en una ingeniería xD).

En fin, que el objetivo estos días es situarme en aquel tiempo, motivarme sabiendo que estudio lo que me gusta, despejar la cabeza de cosas que ahora no vienen al caso y paciencia… aparte de reducir las horas de sueño lo máximo posible (sin pasarme xD). Y creo que eso es todo, si estás de exámenes pues… ¡ánimo y a estudiar! 😀

Volver a comenzar

Bueno, pues ha llegado el momento de crear un blog, no sé, he tenido ganas de crearlo. Básicamente quiero cambiar de aires, no ser el que siempre lee por así decirlo y ver qué tal me va en esto de ir actualizando poco a poco y constantemente. Lo he intentado antes con el resultado que os esperáis y que suele pasar, y és lógico que uno no puede estar en todo con tantísimos pájaros en la cabeza. Pero ahora que voy tomando las riendas otra vez y empiezo a enamorarme aún más de mi rutina y mi vida, siento la imperiosa necesidad de contárosla. Espero que, al menos, disfrutéis en la medida posible de todo lo que vaya escribiendo por aquí, y nada, nos vemos.